El sol se toma un descanso y aflora un domingo gris. El cielo se baña de plata y la temperatura no sube. ¿Ravioles? Ravioles.Camino hasta la fábrica de pastas, Ballester está deshojado como los árboles sin gente. Pavita y espinaca, aunque me tentaban los nuevos de ricota y jamón y queso. Pero a mami la ricota, mmm... Ahora que tipeo, dice que los hubiera comido. Vamos a ver la próxima.
En casa, primero termino el dibujito de las 26 semanas (ya voy armar algo con los melli-drawings) y me fui para la cocina.
Pico morrón (verde y rojo), cebolla de verdeo, ajo y todo a rehogar. Re-ahogado le lanzo el ladrillo congelado de salsa de tomate de la abu Caty que hizo hace unos meses cuando los tomates estaban baratos. Ajo asado, perejil, hoja de laurel, y albahaca (que picó mami) completan la salsa. Suben los ravioli, queso rallado a gusto, un toque de Malbec Roble y listo.
Comimos, lavé y termino de tipear.
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