Al día siguiente de las Panads, fuimos del Abu Domi para festejar las Pascuas.En rigor, habría que ver qué le pone cada uno a Las Pascuas. Como sea, el valor del encuentro, de la reunión, no lo lleva el nombre de la ocasión sino la ocasión en sí misma.
Comimos asado que hizo el abu Domi, jugamos a las cartas (el Jodete pero con cartas especiales, no con las barajas españolas ni las de poker) y charlamos un poco.
Fede estuvo un poco molesto porque no encontraba los huevos de chocolate que el conejo había escondido. Después se enojó porque los encontraba fácil. Enojado y no enojado se los comió.
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