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sábado, 3 de abril de 2010

Candela

Sábado santo, sin master, sin alarma, sin obligaciones, la Sun se levanta y dice: ¿Vamo a Candela?

Ya el tema de los antojos quedaron atrás, pero metemos este post porque la Ale no tiene antojos, tiene solicitudes que uno no quiere/ni puede decir que no.

Fuimos por el clásico café con leche y tres medialunas. ¿Cuánto valdrá esto cuando las mellis nos inviten a Candela para contarnos sus cosas? Hoy, 3 de abril de 2010, una año sin inflación pero con "acomodamientos de precios", costó $12 (doce pesitos, que mejor si hubieran sido pesetas).

A la salida vimos dos mellis de 15 meses. Uno y uno eran, tomando la mamadera. Nos dijeron que se sobrevive. Y bueno, es la experiencia de ellos. Veremos qué contaremos nosotros.

Por la tarde vino Candela con sus papis. Germán y Daina trajeron varias cosas para las mellis: ropitas, andador, zapatitos, baby call, un móvil. Charlamos un rato (papá no, porque se fue a su tenis de los sábados que le vamos a pedir que lo abandone) y luego se fueron.

Gracias Candela, por las medialunas y gracias Candelas por los legalitos.

sábado, 13 de febrero de 2010

No son antojos

No son antojos, no.

Se despertó una mañana y dijo: "me tomaría un juguito de naranjas". Acto seguido, rápido como en corto de 5 minutos, la imagen mostraba a un esposo denodamente exprimiendo las naranjas.

Volviendo de la quinta, dijo: "ahora compraos heladito". El esposo en la caja cambia billetes por 1kg de Chocolate con Almendras, Dulce de leche VIP, Naranja y Limón (un poquito).

Pero en la quinta habían estado hablando de "Candela". Para los que no la conocen, no se trata de una mina que esté bárbara (entiendo que eso parece) sino de la Repostería. Esta mañana dijo: "¿Vamos a desayunar algún lugar?". Oca dije, vamos a La Nueva Congreso en tono de pregunta. "O a Candela", dijo la bella que lleva las mellis. Café con leche con "candela" medialunas.

Termino el tenis de hoy, llega un mensaje: "Comprarías ravioles de pavita y espinaca?, no es antojito, jajaja".

Listo todo dicho. No, no son antojos.

martes, 9 de febrero de 2010

Siete Almas

En estos días que los Blockbusters van cerrando, nosotros le dimos algo de cash flow al de Villa Ballester. Creo que fue hace dos semanas (¿quién dice que el tiempo vuela? el tiempo no existe, ¿alguien lo vio pasar?) que la Ale dijo: "vemos una peli". Una forma encuebierta de antojo.

Yo sé que alquilar por $8.50 lo que podemos conseguir para siempre por $5 no es negocio, pero bueno, alquilamos Siete Almas con Will Smith.

Yo no había escuchado ni la remota existencia de esta película. Pero la elegí por lo que decía la cajita atrás. Sé que no se puede optar por una movie por lo que la caja dice, pero mi ingenuidad aún existe (por suerte o por elección, vaya uno a saber).

Redemption (redención), una palabra que puede hacer a alguien digno aún después de haber partido.

Para emocionarse y reflexionar.

domingo, 7 de febrero de 2010

Tarde de mates

Papi por fin dejó de trabajar. Está medio loco, ni se bañó ni se cambió esa remera negra que usó todo el miércoles y todo el jueves. Mamá nos quiso explicar, pero no se entiende. ¡Cómo se puede tardar tanto para sacar datos de un programa, meterlos en otro, que los consoliden en otro y que todo se vea en un xls! Papá, dejate de joder, es siglo XXI, la era de la información. De locos.

Como decíamos (esto de tipear de a dos es complejo, pero por ahora nos vamos poniendo de acuerdo), papi termió de trabajar y como hizo jom-ofis, tomamos mate tempranito.

Auspicia este momento, yerbra La Merced, una de las yerbas que desmitifica eso que a las embarazadas el mate les da acidez.

Luego de este corte comercial, seguimos con el relato.

Papi está loco de verdad, había trabajado un montón y se quería ir a jugar al tenis. Después, como eso era una locura, quería cometer la locura de cortar el pasto.

Por suerte, va entendiendo los mensajes de mamá. La vieja le dice: "descansá un poco, descansá un poco". Tras ello, vino el cuento de cuándo papá se tomará las vacaciones atrasadas.

Algo parece que entendió, porque no jugó tenis, no cortó el pasto, tomamos los mates tranquilitos y luego, el viernes, papi se pidió una semana de vacaciones. ¡Iupi! Aunque sabe que deberá trabjar mucho la semana que viene.

domingo, 31 de enero de 2010

Cactus catístico

Dicen que las embarazadas se ponen torpes. Que les pasan cosas que antes no les pasaban. Pequeños accidentes domésticos.

Cada una tendrá sus recuerdos, las que alguna vez tuvieron la fortuna de estar embarazadas (para el resto, les deseamos las mejores de las suertes). Una tía se quemó la panza con la plancha (de planchar, no de hacer bifes); la Ale ya rompió varios frascos dejándolos caer al piso en luegar de apoyarlos en la mesa cuando los sacaba de la heladera. Morrones, gomasio, berenjenas fueron a la basura con sus amigos cristalinos: los frascos de vidrios.

Pero ayer, la hermosa mamita se pinchó con un cacto. "¿Para qué tiene estos cactos acá?", llegó a expresar mientras intentaba sacarse los pinchos.

A ver. Ale tenía pollera, pasó cerca de los cactos que están uno al ladito del otro en un cantero en el patio de los abus. Se ve que la ventizca de anoche más el suave bamboleo de la pollera empujó al cacto hacia el talón de futurá mamá.

Con pincita de depilar y algo de paciencia, se quitó los cuatro pinchecitos, para que todo quede en anécdota.

¿A todas las embarazadas les pasan cosas así?