Estábame yo en la oficina sumergido en uno de esos problemas tontos en los que los que tontos como yo nos sumergimos de tanto en tanto en la oficina, cuando de recepción me llaman por el interno. El lead del tel dice "ana henjes" pero la voz es la de José, fornido bigote de varias décadas: "te busca Federico". Hasta que no me dijeron el apellido, no supe de quién se trataba.
Nos saludamos, recordamos alguna desventura de otros "sumergimientos" en la oficina y me extiende el brazo con un regalo. Claramente es un libro.
Lo abro, "PARAPAPÁ", El manual perfecto para convertirse en un padre modelo.
Agradezco, nos volvemos a saludar y nos veremos en alguna otra oportunidad.
De regreso en mi escritorio, dejo ir toda el agua problemática que me encontraba sumergido en y comienzo a leer el porqué del libro. Mas primero me encuentro con una dedicatoria que en mis delirios de humildad encuentro algo exagerada, pero que me enorgullezco de.
En el libro he descubierto mucha ironía cómica/crítica con la que me emparento de una. Y hoy me ando riendo en las salas de esperas de los consultorios y en donde vamos para hacer los análisis clínicos.
El libro es de lectura rápida (si uno entiendo el cuento) y enumera muchas verdades y reflexiones que muy poco a menudo nos permitimos hacer. Además, nos hemos descostillado de risa con mamá en cama. De todos modos, las mellis deberán a esperar a que estemos por se abuelos, para que lo puedan leer con los futuros papis.
Nos saludamos, recordamos alguna desventura de otros "sumergimientos" en la oficina y me extiende el brazo con un regalo. Claramente es un libro.
Agradezco, nos volvemos a saludar y nos veremos en alguna otra oportunidad.
De regreso en mi escritorio, dejo ir toda el agua problemática que me encontraba sumergido en y comienzo a leer el porqué del libro. Mas primero me encuentro con una dedicatoria que en mis delirios de humildad encuentro algo exagerada, pero que me enorgullezco de.
En el libro he descubierto mucha ironía cómica/crítica con la que me emparento de una. Y hoy me ando riendo en las salas de esperas de los consultorios y en donde vamos para hacer los análisis clínicos.
El libro es de lectura rápida (si uno entiendo el cuento) y enumera muchas verdades y reflexiones que muy poco a menudo nos permitimos hacer. Además, nos hemos descostillado de risa con mamá en cama. De todos modos, las mellis deberán a esperar a que estemos por se abuelos, para que lo puedan leer con los futuros papis.
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