lunes, 20 de febrero de 2012

Derribando barreras

Crecen, las nenas crecen. Hace unas semanas, luego de bañarlas y ponerlas lindas para ir de visita a lo de Martina, la tía Mónica y el tío Jorge, Florencia se tomó el atrevimiento de apoyarse sobre la cuna funcional y luego de un giro tipo vuelta mortal impactó con toda su humanidad en el piso.

Yo no sé si comenzó a llorar del grito de desesperación mío cuando la vi de espaldas en el suelo o si ya estaba llorando antes. Momento desgarrador.

La madre me la sacó de los brazos. Necesitaba verla, ver que no tuviera nada. Yo accedí, aunque necesitaba lo mismo.

Le hicimos todas las pruebas caseras que se nos ocurrieron y desde la noche seguiente, chau barandas de las cunas.


La primera noche dormimos los cuatro en la pieza de las nenas, como custodios para que no les pase de nuevo. Pero ya a la otra noche, solitas.

Bueno, ya pasó de todo. Caro durmiendo en el suelo. Flor y Caro en la cuna de Caro. Caro apereciéndose en la pieza mientras papá y mamá hacían lo que más desean: "dormir" y las dos durmiendo en el colchón del suelo.

No hay comentarios: