
Ya nos conocemos la historia. El año pasado fuimos al asaú pero dentro de la pancita de mamita (¿dónde quedaron esos días de comida fácil y casita cómoda?) y hoy los conocimos persona a persona. Algunos no pudieron asistir, pero sabemos que querían estar, no sólo para conocernos sino para verse con el resto.
Papá alguna vez creyó que podría escribir muy parecido a algo literario. Hizo varios escritos y hasta, como dice tía Nelly, comenzó una novela. (-Flor, ¿Papá escribe novelas? -No, Carito,no seas exagerada, ¿querés?) Y este grupo le dio un lugar, por lo que papá está más que agradecido.
Pasamos una tarde de lo más agradable, con comida y chupi los adultos la pasan bien. Nosotras también. Estuvimos tranquilitas y no tanto. Dormimos un rato en la cama del tío Jorge, anduvimos en brazos de la Tía Nelly, la Tía Consuelo, la Tía Jime y no nos acordamos si los tíos nos cargaron en brazos (perdón, si nos olvidamos tíos: Alfred, Albert, Georg, Gustav, Matiu y Marcel).
El asador Georg nos hizo "oler" el asaú para que lo vayamos conociendo. El año que viene ya le incaremos los tedien.
P/D, el tío Spreca sacó la foto.
Besitos para todos.
1 comentario:
Sigan escribiendo así, mellis, que van bien. Gracias a sus paips por vnir y traerlas. Besos.
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